CONDENA INTERNACIONAL

Al menos 400 detenidos tras el asalto a las sedes de las instituciones de Brasil

El Supremo suspende al gobernador de Brasilia tras el asalto de los bolsonaristas, mientras las fuerzas de seguridad recuperan el control de las instituciones

Redacción CMM

Las fuerzas de seguridad han recuperado el control de las sedes del Congreso, la Presidencia y la Corte Suprema de Brasil, tras ser invadidos por seguidores radicales del exmandatario Jair Bolsonaro, que ha rechazado de forma tibia el intento de golpe de Estado. Según las primeras informaciones, hay al menos 400 detenidos. Han llegado a destrozar parcialmente el Supremo, el Parlamento y la sede del Gobierno.

La institución señaló que los detenidos "están siendo identificados" y se les está tomando declaración dentro del proceso que "investiga todos los actos criminales ocurridos" en la tarde de este domingo en la capital brasileña.

El presidente de Brasil ha visitado la zona donde se han registrado los incidentes y ha denunciado los destrozos que los asaltantes han provocado en el entorno de las sedes de las instituciones del Estado.

Las autoridades brasileñas han informado de que decomisaron "40 autobuses" que llegaron a la capital brasileña en las últimas horas con cientos de bolsonaristas radicales y que identificaron a los "financiadores" que hicieron posible esos viajes desde distintos puntos del país.

Suspendido el gobernador de Brasilia

Un juez de la Corte Suprema de Brasil apartó de su cargo al gobernador del Distrito Federal de Brasilia, Ibaneis Rocha, por 90 días, tras el asalto de este domingo de miles de radicales bolsonaristas a las sedes de los tres poderes para intentar derrocar al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

El juez, que atendió una petición de aliados de Lula, indicó que "la escalada violenta" contra la sede de los tres poderes "solo podía ocurrir con la anuencia, y hasta la participación efectiva," de las autoridades competentes por la seguridad pública e inteligencia.

De esta forma, De Moraes señaló directamente a Rocha, quien horas antes había pedido disculpas al presidente Lula y a la cúpula de los poderes Legislativo y Judicial por los graves acontecimientos ocurridos en la tarde del domingo en la capital brasileña.

Rocha también había destituido de forma fulminante a su secretario de Seguridad, Anderson Torres, quien fue ministro de Justicia en los dos últimos años del Gobierno de Bolsonaro (2019-2022) y es una figura muy cercana del ahora exgobernante.

El ministro de Justicia también recriminó la actuación de las autoridades del Distrito Federal de Brasilia y advirtió de que serán investigadas posibles "omisiones" en el intento de disuadir a la multitud de radicales bolsonaristas.

Intervención federal en Brasilia

Por su parte, el presidente Lula decretó la intervención federal del área de seguridad de la capital brasileña.

La medida, que estará vigente hasta el próximo 31 de enero, implica que los cuerpos y fuerzas de seguridad de Brasilia pasarán ahora a estar bajo control del Gobierno central.

Los hechos, condenados de forma unánime por la comunidad internacional, ocurrieron exactamente una semana después de que Lula asumiera la Presidencia de Brasil.

El episodio vivido en Brasilia recordó a la invasión del Capitolio de Estados Unidos ocurrida el 6 de enero de 2021 por parte de simpatizantes del expresidente Donald Trump, quien guarda una relación de amistad con Bolsonaro. 

El asalto al Congreso, la Presidencia y el Supremo solo se resolvió después de cuatro horas y media de desconcierto, cuando agentes antidisturbios cargaron y lanzaron gases lacrimógenos contra los exaltados que estaban dentro y fuera de los edificios de los tres poderes.

Esos grupos radicales no reconocen el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 30 de octubre, que Lula ganó a Bolsonaro, y han venido exigiendo una "intervención" militar que devuelva al poder al capitán retirado del Ejército, actualmente en Estados Unidos sin previsión de vuelta.

Los bolsonaristas radicales que invadieron este domingo la sede de los tres poderes robaron armas de fuego guardadas en el Gabinete de Seguridad Institucional, en el palacio presidencial de Planalto.

El ministro de Comunicación Social, Paulo Pimenta, mostró en un vídeo dos estuches vacíos de armas de fuego, encima de un sofá parcialmente quemado.

El diputado Wadih Damous, que acompañó al ministro en el recorrido, subrayó que los ladrones "tenían información" de lo que se guardaba en ese despacho, puesto que se llevaron armas, munición y documentos.

EFE

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