El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, pide boicotear los productos franceses

Turkey's President Recep Tayyip Erdogan is in Malatya city

Tania Franco Rodríguez
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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía de su país para que no compre productos franceses, en respuesta a las medidas tomadas en Francia contra agrupaciones islamistas. Además, ha comparado la situación de los musulmanes en Europa con la de "los judíos hace 80 años" antes del Holocausto.  "Como se ha dicho en Francia 'no compren bienes turcos', pido a mi gente que nunca dé crédito a los bienes franceses, que no los compre", ha mantenido durante un acto en la capital, Ankara.

La islamofobia

Erdogan ha hecho un repunte en la existencia de islamofobia en Occidente "La creciente islamofobia en Occidente se ha convertido ahora en un ataque a gran escala contra nuestro Libro, nuestro profeta y todo lo que tenemos de sagrado", ha dicho en su discurso, con motivo de la inauguración de una semana dedicada a festejar el cumpleaños de Mahoma. Asegura que la islamofobia se expande en Europa como una "peste".

En su discurso también ha recriminado a la canciller alemana, Angela Merkel, el registro de una mezquita en Berlín "con cien policías, a la hora de la oración matutina", que tildó de vulneración de la libertad religiosa.

El presidente reiteró su afirmación de días pasados de que el presidente francés, Emmanuel Macron, necesitaría "un control de sus capacidades mentales", y calificó de "psicosis" las medidas contra el islamismo tomadas en Francia tras el asesinato de Paty.

"A los creyentes nos hacen pagar la cuenta de asesinatos como los de los terroristas del Daesh (Estado Islámico) y atizan el odio a los musulmanes", opinó.

Enfrentamientos entre Erdogan y Macron

Las tensiones han ido al alza después de que Macron anunciara a principios de octubre un plan contra el "separatismo islamista" y apostara por "imponer el laicismo con firmeza", aunque "sin caer en la trampa de estigmatizar a todos los musulmanes", lo que provocó críticas de Erdogan.

En Francia, esta serie de ataques de Erdogan contra Macron se han interpretado como un ajuste de cuentas después de una serie de choques recientes entre ambos países: apoyan a bandos distintos en la guerra civil libia y en el conflicto de Nagorno Karabaj, además del firme apoyo del presidente francés a Grecia y Chipre por las prospecciones turcas de hidrocarburos en aguas disputadas del mar Egeo. El Gobierno francés optó este lunes por mantener una posición discreta después de que Macron respondió en forma de estadista a las primeras acusaciones de Erdogan acerca de que necesitaba tratamiento psicológico.

La respuesta internacional

El Gobierno de Pakistán ha convocado durante la jornada al embajador francés en el país, después de que el primer ministro paquistaní, Iman Jan, se mostrara crítico el domingo con Macron y subrayara que "la marca de un líder es que une a los seres humanos, como hizo Mandela, y no los divide". Por su parte, el Ministerio de Exteriores marroquí condenó "firmemente" la publicación de las caricaturas y dijo que son actos que "reflejan la inmadurez de sus autores", al tiempo que reafirmó que "la libertad de uno termina donde comienzan la libertad y las creencias de otros".

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