VIRUELA OVINA Y CAPRINA

Se confirma el foco de viruela ovina en Alcázar de San Juan

Afecta a una explotación con 8.100 cabezas de ganado que serán sacrificadas

Una explotación ganadera en Castilla-La ManchaCMM

Susana Palomo Gómez
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Las sospechas se han confirmado. El consejero de Agricultura, José Luis Arroyo ha confirmado este miércoles el séptimo foco de viruela ovina en Alcázar de San Juan, en la provincia de Ciudad Real. Además, hay tres focos pendientes de analizar.

En España ascienden a 26 los focos detectados de esta enfermedad desde que se declaró el primero en septiembre del año pasado en Benamaurel (Granada) y que ha afectado a la cabaña ovina y caprina de la región y de Andalucía.

En concreto, se han declarado 12 en la provincia de Granada, uno Almería, 12 en Cuenca y uno en Ciudad Real.

De ellos, se mantienen tres focos con zonas de restricción en vigor: dos situados en la provincia de Cuenca (municipios de Tébar y La Alberca de Záncara) y el último notificado en la provincia de Ciudad Real.

Mensaje de tranquilidad

El nuevo foco en Castilla-la Mancha se encuentra en un cebadero con 8.000 cabezas de ganado que serán sacrificadas. A pesar de la preocupación, Arroyo que ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los productores de queso manchego. 

Arroyo ha confirmado que ya se ha pagado cuatro millones de euros en concepto de indemnización. 

No hay riesgo para la salud humana

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha afirmado este miércoles que espera que las medidas adoptadas por las comunidades autónomas ante la aparición de focos de viruela ovina y bajo supervisión del Gobierno y la Comisión Europea puedan erradicar esta enfermedad.

El ministro ha confirmado que hasta ahora España ha comunicado a la Comisión y a la Organización Internacional de Enfermedades Animales un total de 26 focos de este mal que, ha aclarado, no supone ningún riesgo para la salud humana ni para el consumo de carne, leche o quesos.

Medidas para la erradicación

Sólo afecta, ha dicho, a los propios animales y, al tratarse de una enfermedad de erradicación obligatoria, se procede a la perimetración y "en su caso erradicación de las explotaciones concernidas" además de establecer un segundo perímetro de seguridad más amplio.

Planas ha mostrado su "preocupación y el dolor" que supone para un ganadero  tener que sacrificar a sus animales, en particular los pequeños productores.