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CASTILLA-LA MANCHA

El IPC se dispara al 4,7% en Castilla-La Mancha por el transporte y la vivienda

Los precios suben más en la región que en el conjunto de España y la inflación alcanza en agosto su nivel más alto para este mes desde 2022

Un hombre echa carburante a su vehículo en una estación de servicio. Alejandro Martínez Vélez Europa Press

Redacción CMM
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La vuelta de las vacaciones, repostar en las gasolineras, pagar las facturas de casa y afrontar septiembre nos está saliendo más caro este año. Los precios han subido un 4,7% en Castilla-La Mancha en el último año, cuatro décimas más que la media española, que se sitúa en el 4,3%.

El dato del IPC de agosto que se acaba de publicar pone de manifiesto además, un acelerón de los precios importante. En julio, la inflación en nuestra región estaba en el 3,6%. En apenas un mes la tasa interanual ha aumentado 1,1 puntos. En el conjunto del país también estaba en el 3,6% en julio y ahora escala hasta el 4,3%.

La razón hay que buscarla, sobre todo, en dos gastos difíciles de esquivar: transporte y vivienda. El transporte es ya un 10,9% más caro que hace un año en Castilla-La Mancha, mientras que los gastos relacionados con la vivienda han aumentado un 9,2%. Los carburantes están detrás de buena parte de este repunte y han sido también el principal responsable de que la inflación española vuelva a superar el 4%. El INE ya había adelantado que el encarecimiento de los combustibles estaba empujando con fuerza el IPC de agosto.

El IPC casi se duplica respecto al verano pasado

Hace un año la situación era diferente. En agosto de 2025 el IPC estaba en el 2,4% en Castilla-La Mancha y en el 2,7% en España. Es decir, la inflación regional prácticamente se ha duplicado en doce meses.

Y si echamos la vista un poco más atrás, este agosto rompe claramente con la etapa de precios más moderados de los últimos tres años:

  • Agosto de 2026: Castilla-La Mancha, 4,7%; España, 4,3%.
  • Agosto de 2025: Castilla-La Mancha, 2,4%; España, 2,7%.
  • Agosto de 2024: Castilla-La Mancha, 2,0%; España, 2,3%.
  • Agosto de 2023: Castilla-La Mancha, 2,4%; España, 2,6%.
  • Agosto de 2022: Castilla-La Mancha, 12,6%; España, 10,5%, en plena crisis inflacionista.
  • Agosto de 2021: Castilla-La Mancha, 4,0%; España, 3,3%.

Pese a todo, los precios no están creciendo al ritmo desbocado de 2022, cuando Castilla-La Mancha llegó a registrar una inflación superior al 12%. Eso sí, vuelven a hacerlo mucho más rápido que durante los últimos tres veranos.

¿Qué está subiendo más en Castilla-La Mancha?

El transporte se lleva ahora la peor parte. Sus precios son un 10,9% superiores a los de agosto de 2025. Le sigue la vivienda, con un 9,2%. Bastante más lejos aparecen los seguros y servicios financieros, que suben un 3,6%; los restaurantes y alojamientos, un 3,2%; y los cuidados personales, un 3,1%.

Hay, sin embargo, una pequeña tregua en la cesta de la compra. Los alimentos y bebidas no alcohólicas cuestan un 1,9% más que hace un año, una subida notablemente inferior a la del IPC general. Y, si comparamos únicamente julio con agosto, incluso se abarataron un 0,4%.

Vestirse tampoco está generando presión sobre la inflación: el grupo de vestido y calzado se mantiene prácticamente en los mismos precios que hace un año y en agosto bajó un 0,5% respecto a julio.

¿Qué significa que el IPC sea del 4,7%?

No todo lo que compramos ha subido un 4,7%. El IPC funciona como una gran cesta en la que entran cientos de productos y servicios: alimentación, gasolina, electricidad, alquileres, ropa, restaurantes, seguros, transporte o comunicaciones, entre otros.

El 4,7% indica que, de media, esa cesta cuesta ahora bastante más que hace doce meses. Pero cada hogar lo nota de una manera distinta. Una familia que utiliza a diario el coche puede estar sintiendo mucho más la subida que otra que se desplaza en transporte público. Y quien destine una parte importante de sus ingresos a energía y vivienda también tendrá una sensación de encarecimiento superior a la que refleja el promedio.

Ese matiz es importante porque en esta ocasión el gran empujón no viene tanto del supermercado como de la energía y de los desplazamientos.

Un agosto especialmente caro

Solo durante agosto los precios aumentaron un 0,8% en Castilla-La Mancha. El transporte se encareció un 3,5% en un único mes y la vivienda otro 1,5%. En cambio, alimentos, ropa y algunos artículos para el hogar ayudaron a compensar parcialmente el golpe.

A escala nacional, el IPC ha llegado al 4,3%, su tasa más elevada desde febrero de 2023, mientras que la inflación subyacente —la que elimina del cálculo la energía y los alimentos no elaborados, que son los componentes más volátiles— se sitúa en el 2,9%. La diferencia entre ambos indicadores vuelve a señalar directamente a la energía como uno de los grandes responsables del repunte.

En resumen, Castilla-La Mancha vuelve a convivir con una inflación elevada, aunque lejos todavía de los máximos de 2022. Esta vez se nota especialmente al coger el coche o al pagar los gastos de casa, mientras que la cesta de la compra ofrece, al menos de momento, algo más de respiro.