Visitar los molinos de Consuegra en coche costará 10 euros a partir de octubre

Alba Córdoba de la Cruz

El Ayuntamiento de Consuegra (Toledo) cobrará desde finales de octubre una tasa de diez euros a aquellos coches que accedan al cerro Calderico, elevación caliza desde la que se extienden sus icónicos molinos de viento y el castillo, para controlar el tráfico de manera sostenible sin perjudicar la imagen del complejo turístico, que recibe a 300.000 visitantes al año.

"La masificación era tan grande que nos hemos visto obligados a tomar esta medida", ha explicado en declaraciones a Efe el alcalde de este municipio, el popular José Manuel Quijorna. Ha recalcado que quedarán exentos del pago aquellos turistas que realicen una compra por importe igual o superior a los diez euros en cualquier establecimiento de Consuegra, al igual que los vecinos de la localidad.

A través de esta medida, que supone una modificación en la ordenanza de turismo por la que se cobra desde hace tiempo una tasa a los vehículos con una capacidad superior a las nueve plazas y a los autobuses, el Consistorio busca promover el consumo de productos locales (sus quesos manchegos, aceites, mazapanes o el azafrán) y también ayudar a cubrir los gastos de la restauración de los monumentos.

El alcalde ha asegurado que, con esta tasa, pretende que sean los artesanos, pasteleros u hosteleros los que recauden y no las arcas municipales de Consuegra, que es la segunda localidad que más turismo atrae en la provincia después de Toledo capital y la cuarta de toda Castilla-La Mancha.

"La filosofía de esta ordenanza no es cobrar, sino regular el tráfico. Y, al tiempo, fomentar el consumo dentro de los establecimientos adheridos. Gastarse diez euros es una solución muy aceptable", opina Quijorna, para que el sector servicios se vea compensado después de haber pasado "por tanto" tras las sucesivas crisis.

Señala que también contribuye a que los visitantes "no solo vengan a contemplar el horizonte y la salida y la puesta de sol", pues el mantenimiento de todos los monumentos suma un elevado coste: la reciente rehabilitación del castillo ha supuesto una inversión de un 1,8 millones de euros.

El turismo de Consuegra, un enclave con 3.000 años de antigüedad, ha conseguido levantar cabeza tras dos años marcados por la pandemia del coronavirus y los desastres naturales imprevistos: un fuerte viento dañó gravemente los doce molinos en 2018 y, tres años más tarde, la borrasca Filomena "destrozó" el pueblo, lamenta Quijorna.

Aún así, ha recuperado rápidamente los niveles de turismo que registraba en 2019: "El turismo no ha hecho otra cosa que crecer. Es un destino consolidado, muy cómodo y muy accesible", celebra el primer edil, que presume por el "envidiable" número de visitas y reservas de ocupación durante años dada su riqueza patrimonial.

La saturación daña la imagen de Consuegra

La saturación de los turismos dentro de la zona sobre la que se asientan los elementos patrimoniales ha llevado al alcalde a incluir este pago, que entrará en vigor a partir del último fin de semana de octubre, coincidiendo con la Fiesta de la Rosa del Azafrán, que este año cae los días 29 y 30 de octubre.

Además, el Consistorio ha habilitado unos aparcamientos al inicio del camino de acceso al cerro -conocido en el municipio como "la cantera"- para que el visitante pueda estacionar ahí su vehículo y dar un "cómodo paseo" hasta los doce molinos, evitando el colapso que se producía con anterioridad.

Para controlar el flujo del tráfico, se va a instalar un dispositivo de control que detectará el número de vehículos en la cima y permitirá el acceso hasta un límite máximo de 80 coches, según estableció un informe policial: "Se producen desagradables momentos de saturación y eso había que regularlo porque perjudicaba la imagen turística y los monumentos", cuenta el edil del municipio toledano en el que habitan casi 10.000 personas.

Sin embargo, Quijorna muestra cierta cautela al porvenir con el contexto económico actual, marcado por unos precios tan elevados y sostenidos en el tiempo, la hiperinflación y las subidas de los tipo de interés por parte de los bancos centrales.

Por todo ello, teme que la economía "se enfríe" y que el consumo "se resienta", dado que uno de los sectores que "más padece" esta situación de incertidumbre es el turístico.

Clara Gámez/EFE

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