Un ciudadano uzbeko de 39 años detenido como principal sospecho del ataque de Estocolmo

Isaías Blázquez
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El principal sospechoso de haber atropellado ayer a varias personas en Estocolmo, con un camión robado, podría ser un ciudadano uzbeko de unos 39 años. La policía sueca ha confirmado estos datos personales del detenido por el ataque, pero se sigue investigando la motivación de este atentado con cargos de terrorismo. La investigación avanza y no se descarta que haya más personas implicadas, por lo que fuerzas policiales de todo el país participan en la investigación y se han extremado los controles fronterizos durante diez días prorrogables.

Así mismo la policía investiga un dispositivo que fue hallado en el interior del camión, aunque no ha confirmado sí se trata de un artefacto explosivo tal y como lo ha asegurado previamente la televisión sueca y los especialistas lo están analizando.

El detenido como presunto autor del ataque es un ciudadano uzbeko de 39 años cuya imagen se difundió ayer, aunque las autoridades no han confirmado si es un simpatizante del Estado Islámico como apuntan algunos medios. El sospechoso no figuraba en ningún registro de los servicios de inteligencia (Säpo), aunque estos sí recibieron hace un año informaciones del extranjero sobre él, que no revelaron relación con movimientos extremistas, informó hoy su máximo responsable, Anders Thornberg.

El rey Carlos XVI Gustavo de Suecia elogió hoy en un discurso leído en un patio abierto del Palacio Real de Estocolmo la respuesta de la sociedad sueca al atentado de ayer en la capital, que calificó de "abominable".  El jefe del estado ha llegado hoy al país tras interrumpir un viaje a Brasil en un atentado que ha causado cuatro muertos y quince heridos. La princesa Victoria de Suecia también ha acudido hasta el centro de Estocolmo y ha depositado un ramo de rosas en homenaje a las victimas.

El primer ministro sueco, el socialdemócrata Stefan Löfven, que ya había visitado anoche el lugar del atentado, habló de día de "dolor" y de "ira", rabia que debe transformarse en "algo constructivo", y defendió una Suecia "abierta y democrática". Löfven anunció también que el lunes al mediodía se celebrará una ceremonia en la capital en homenaje a las víctimas.

Las verjas metálicas que rodean la zona próxima a los grandes almacenes que fueron escenario del horror, se han ido poblando de flores, velas y tarjetas depositadas a lo largo del día por miles de suecos que se acercaron al lugar a expresar su respeto. Las banderas de las sedes del Gobierno y del Parlamento, del Ayuntamiento de Estocolmo y el Palacio Real ondean a media asta en señal de duelo.

EFE / CMM

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